Eres tu quien florece

«Cuando siembras una semilla de amor, eres tu quien florece.»

– Ma Jaya Sati Bhagavati

Que gran manera de expresar algo tan simple: recibes lo que das. La ley de causa y efecto se presenta vigente tanto en la ciencia como en las interacciones humanas.

Una verdadera «semilla de amor» se siembra de manera desinteresada (si no, no es una verdadera semilla de amor). El resultado es el «florecer» propio, ya que no hay realmente una separación o diferencia entre el que da y el que recibe amor, compasión o un acto de generosidad. Cuando se da se recibe, y cuando se recibe, también se da.

Lamentablemente estamos acostumbrados a relacionarnos de manera transaccional: yo te doy si tu me das. Sin embargo, esta frase nos permite una profunda reflexión sobre la posibilidad de dar sin esperar nada a cambio, y sin embargo, recibir con creces. Uno no sabe si está dando o recibiendo, o quizá dando y recibiendo a la vez.

Es posible entonces ver las cosas de otra manera… dar, nutrir, entregar a otros para sorprendernos con el resultado de que al hacerlo es uno mismo quien recibe y se alimenta.

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