Como un río.

«Permite que lo que viene, venga.
Permite que lo que se va, se vaya.
Descubre qué es lo que queda.
«

– Ramana Maharshi


No cerrarse a ninguna experiencia. No aferrarse a ningún resultado. Como un río, permitir que las cosas fluyan en nuestra vida y que nada se estanque.

La manera de realmente permitir que lo que viene, venga, tiene mucho que ver con tu capacidad de recibir las cosas que ocurren en tu vida con mente de principiante. Esto no significa que sea una mente ingenua o necia, sino que se abre a lo que ocurre con capacidad de escuchar, de percibir, con espacio suficiente para que lo que acontece pueda expresarse por completo. Sin juicio previo ni ideas preconcebidas. Con curiosidad.

Todo es impermanente, aunque algunas cosas nos resulten eternas. Todo finalmente se va. Permitir que lo que se debe ir, se vaya, es una de las cosas mas difíciles que nos toca vivir como seres humanos. Poder soltar sin apego, dejar ir por completo aquello que ha llegado a su fin en su interacción con nuestra vida es fundamental en el camino hacia el cese del sufrimiento propio y de los demás.

Lo que queda es un tesoro, y debes descubrir de qué se trata. Todo aquello que viene y se va en nuestro camino, por mas pequeño que sea, deja una profunda huella que nos define como personas. Nada es inocuo en su transitar por nuestra experiencia de vida. Deja que lo que tiene que venir, venga, y luego cuando tiene que irse, se vaya. Que las cosas cumplan su ciclo. No te prives de recibir aquello que por razones que inclusive desconozcas es importante que en este momento sea parte de tu vida, ni lo sostengas hasta que se convierta en una pesada piedra que hace tu andar sea mas lento y difícil. Recíbelo, vívelo, agradece, y suéltalo.

Fluye como un río. No pierdas esta oportunidad única de real transformación.